“ Las situaciones sociales ruidosas, el tráfico, las colas de espera, el perfume, las luces de
neón, las etiquetas de las prendas de vestir, los ruidos de fondo cuando se habla por
teléfono, la música en las tiendas, alguien que teclea, los cigarros, los ambientadores, los
bebés que lloran, los aspiradores, los ventiladores de techo de los baños, las sirenas, las
alarmas de incendio, los fuegos artificiales, los gritos y las discusiones, los cláxones de los
coches, las herramientas eléctricas, la música fuerte que proviene de los coches, las
televisiones con el volumen alto, la publicidad, los timbres de los móviles, dos personas
hablándonos al mismo tiempo, demasiados objetos en la estantería, la ciudad, el viento, el frío….”

Angustiante,  horrible, agobiante…no sé ni como definir alguna de esas situaciones, aunque no todas.Gracias por no tener que volver más a mi adolescencia ni a los begining-veinte años. No sé si hubiese podido soportar de nuevo tanta estimulación. Sentir esa energía desbordante a mi alrededor, no me contagiaba de ella sino que me agobiaba. Mejor sola o en petit-comité.

La hipersensibilidad de unos rasgos muy aspis. Que alguien me diga como sobrevivir a este mundo hipersaturado.

 

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Dentro de mí,

Hay una luciérnaga.

Que no quiere dejar de brillar.

Dentro de mí,

Hay una niña.

Que no quiere dejar de crecer.

Dentro de mí,

Hay una mujer. Que no quiso ser niña.

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Qué casualidad.

Qué casualidad, que lucho, lucho, lucho. Que me canso. Que me da miedo. Y que a veces necesito descansar. Que me exijo demasiado, ya lo sé. Que me voy a relajar.  Y lo grito bien alto. ME VOY A RELAJAR. (Por fin) Será tu última lucha. ME RINDO, UNIVERSO. Lo has oído bien, SI SI, me rindo y me quedo tan ancha, tan contenta y tan pancha. Puff ,como se me dará de bien, ¿No tener planes ni metas a largo plazo? Pero me rindo de las buenas, con una sonrisa, después de haber llegado, ya no quiero más. Lo probaremos en breve, señorita. En menos de un año, en menos de lo que canta un plis. Plás. O algo de eso.

 

Qué…

Ca-su-a-li. Dad.No me siento joven, no sé si algún día lo fui. En realidad no sé si todo lo que hice fue fingir, que tenía 20 años, cuando en realidad tenía 50. Creo que si. Ya pasó. Menos mal.

Ahora te tengo a mi lado. Siempre te tuve, pero ahora te puedo encontrar con mis manos.  De nuevo.Eso me da seguridad. Echo de menos a todos y cada uno de esas personitas que un día caminaron de la mano conmigo en un mundo que yo intentaba descifrar (sin que ellas supieran que no sabía nada y mucho menos que ellos, en secreto, eran mi faro en una tierra inestable, gracias.)pero te amo. ¿Es raro, sentir amor, sin ser éste lascivo, por todas aquellas personas que fueron importantes de tu vida? ¿No debería ser lo normal?  Pues si, os quiero, y me da igual. Ojalá os vaya bien, ojalá seáis siempre felices. Ojalá, lo más importante. Os sintáis satisfechos con vosotros mismos. Y si no estáis de acuerdo por como va el trayecto, lo cambiéis sin más dilación.

Que calma, que alegría, sus energías se calmaron, ahora pueden andar conmigo. Ahora pueden entender este estado de embriaguez transitoria que te da la serenidad de saber que nada está escrito, que todo se mueve según su propio pulso. Que tu compás es el bueno. No el que te impongan los demás.

Era un abismo, redondo.

Como un círculo redondo, en espiral.

Que había que atravesar.

Cuando el miedo se apodera de ti, es una sensación conocida.

Pero ahora ya no sabes como saldrá.

Y aún así, lo intentas.

Porque tienes fe. En ti misma, en los demás. En toda la humanidad.

Hazme creer otra vez en ella.

Tu y yo solos, en la playa. Cuando no hay nadie más. Todo parece más fácil.

¿Tu trouves pas?

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bty

Cuando, en la tarde caldeada, solo en tu gabinete,

con los ojos extraños y la interrogación en la boca,

quisieras algo preguntar a tu imagen,

no te busques en el espejo,

en un extinto diálogo en que no te oyes.

Baja,baja despacio y búscate entre los otros.

Allí están todos, y tú entre ellos.

Oh, desnúdate, y fúndete, y reconócete.

Vicente Aleixandre.